(el recurso más estúpido de la historia)
Qué ganas de no dejarte ir
Cuando ya no importa el tiempo
Ni la estampa
Qué ganas de que te quedaras
Cuando poco importe la sonrisa
O las palabras
Qué ganas de irme contigo
Cuando ya no importe la poesía
Ni el delirio
¿Qué ganás con irte?
¿Qué gano en silencio
Ahogándome en el suspiro?
¡Qué ganas!
¿Qué ganás?
¡Qué ganas!
miércoles 7 de octubre de 2009
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